Quién es este Doctor Vargas Vidot

¿Quién es este Doctor Vargas Vidot?

¿Será uno que nuestra Fundación invitó a un almuerzo para que nos orientara cómo trabajar con los adictos, deambulantes y prostitutas de nuestro país y llegó con una ropa verde y unas tenis gastadas, y para colmo con cabellera larga recogida en un rabo de caballo?

¿Será uno que en el restaurante pidió un pollito con papas que nos costo $8.10 y no comió postre porque sus enseñanzas de más de dos horas iban a ser el mejor postre del mundo?

¿Será uno que nos explicó que no podíamos “curar” a los adictos porque ellos se “curan” solos? Que lo único que podemos hacer es sanarlos con amor, compasión y tratarlos con respeto como lo que son, seres humanos.

¿Será aquel que le encantaron las bolsitas de aseo personal que preparamos en la Fundación con pasta, cepillo de dientes, desodorante, medias y jabón? Y que nos pidió que le añadiéramos un dulcecito, como dicen los papás, para los nenes.

¿Será aquel que nos orientó a que los jabones de tamaño normal los picáramos a la mitad para que a los chicos les quepan en la palma de la mano y así se les hiciera más fácil manejarlos al bañarse donde pudieran?

¿Será uno que nos enseñó que aparte de las medias nuevas que regalamos, debemos donar medias usadas en buen estado, pues éstas lastiman menos las piernas llenas de úlceras y llagas de los participantes?

¿Será el que nos explicó que la ropa que donemos a las damas deben ser pequeña en buen español “small” porque las damas se deterioran más rápido que los chicos que deambulan por la calle?

¿Será aquél que nos recordó que las chicas siguen siendo bellas y presumidas porque mantienen su esencia de mujer, y que podemos añadir a las bolsitas lápices labiales, esmaltes, perfumes y otros artículos de belleza?

¿Será aquel que nos enseñó que no bastaba “querer” que había que “hacer”, y hacerlo con amor, compasión y entrega total, y que el pago más grande que iba a recibir era un abrazo fuerte o un beso de una persona que tal vez no se había aseado en mucho tiempo?

¿Será aquel que nos enseñó que para limpiar llagas, sanar heridas y dar un poco de amor no había que ser doctor porque eso sólo se logra con pasión y amor?

¿Será aquel que creó Operación Compasión, donde cada viernes salen en rondas nocturnas y de madrugada con un grupo multidisciplinario a trabajar tanto el aspecto social como el médico, mientras todos nosotros dormimos acurrucados y cómodos en nuestras camas?

¿Será aquel que de madrugada lleva frisas, alimentos y amor a cada deambulante y adicto que encuentra en los lugares más peligrosos y recónditos de este país?

¿Será uno que sigue el ejemplo de otro que vino hace 2,000 años atrás con estas mismas mañas de extender la mano al caído y al enfermo, y que ayer entendí que no es el Médico por Excelencia, como le llamaba mi santa madre, sino que también era un salubrista porque no tenía licencia para llamarse doctor, y que vino al mundo a amar y perdonar?

El Dr. Vargas Vidot es la razón principal de que nuestra organización exista. Es quien logró inspirarnos para ser parte de su visión, un hombre que no es rojo ni verde ni azul.

¡Es sólo un salubrista que es NUESTRO y que nos lo regaló el Señor!

 

Martha Sylvia Torres
Presidenta
Fundación Bendecidos para Bendecir